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Panorama regional: América Latina logró vencer la volatilidad macroeconómica

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
August 2006
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En los últimos tres años, pasada una nueva década de turbulencia, América Latina registró un buen desempeño macroeconómico. A pesar de las grandes diferencias entre países, se estima que en el período 2004–05 la región creció a una tasa media anual del 5%, la mayor en dos décadas y media, al tiempo que mantenía un bajo nivel de inflación y registraba un superávit en sus cuentas corrientes y saldos fiscales primarios, previéndose que 2006 mantendrá una tendencia igual. En un documento de trabajo reciente el FMI analiza si este desempeño realmente representa una ruptura con el pasado.

En el siglo XX, los países latinoamericanos mostraron una tendencia a la inestabilidad macroeconómica, con ciclos de auge y caída, brotes de hiperinflación, devaluaciones, reformas monetarias fracasadas, colapsos del sector bancario e incumplimiento del pago de la deuda, con breves períodos de marcado crecimiento que a menudo terminaron en profundas recesiones, inestabilidad financiera y crisis. Aumentó la volatilidad del producto y el crecimiento medio fue menor al de otras regiones (véase el gráfico en esta página), manteniéndose así la desigualdad económica y acentuándose la pobreza.

Las raíces de la inestabilidad

¿Cómo se explica esta recurrente inestabilidad macroeconómica? Sin duda incidieron en ella los shocks externos —especialmente debido a la dependencia de la región de sus exportaciones de productos básicos y del capital extranjero— así como la volatilidad de los términos del intercambio y las condiciones del mercado mundial de capital, pero las investigaciones del FMI demuestran que más del 70% de la volatilidad del crecimiento del PIB real per cápita en América Latina se debió a shocks específicos de los países, incluidos los originados por sus propias políticas macroeconómicas.

Históricamente, las políticas monetarias y cambiarias de la región tendieron a estimular más que a desalentar este ciclo. Un importante factor subyacente fue la necesidad de financiar el déficit presupuestario, que forzó a quienes formulaban las políticas monetarias a facilitar un acceso excesivo a los créditos de los bancos centrales. La consiguiente distorsión inflacionaria, junto con la tendencia procíclica de los bancos centrales (reduciendo su control en las fases de expansión y haciéndolo más estricto frente a los shocks negativos) y los regímenes de paridad cambiaria fija predominantes, dejaron a la región en una situación muy propicia a la inestabilidad macroeconómica y financiera.

No obstante, los factores principales de la inestabilidad macroeconómica en la región fueron las políticas fiscales y los frecuentes cambios en su orientación. La volatilidad fiscal en el período 1960–2000, medida por las variaciones discrecionales del gasto público, fue muy superior a la de otras regiones del mundo en el mismo período y se debió en parte a la tendencia procíclica de quienes formulaban las políticas fiscales, sobredimensionando el sector público en tiempos de auge y reduciéndolo abruptamente en las fases de contracción, profundizando así la inestabilidad cíclica de la economía general. Junto con la fuerte dolarización de las economías, la paridad cambiaria fija y la debilidad de los bancos centrales, esa tendencia dio origen a etapas de aumento irreversible de la deuda pública, acomodación monetaria, aceleración de la inflación y, en última instancia, de crisis.

Cambio de curso

A pesar de ello es alentador observar los frutos del progreso logrado en la aplicación de reformas basadas en el mercado y del afianzamiento de sólidos marcos de política macroeconómica. Últimamente, varios países adoptaron iniciativas coordinadas tendientes a la consolidación fiscal y demostraron su disposición a enfrentar las presiones inflacionarias desde sus inicios. Este enfoque más favorable de las políticas parece reflejar un compromiso político más decidido con la estabilidad macroeconómica y en especial con la reducción de la inflación.

Épocas turbulentas

1 Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

Datos: Angus Maddison, 2001, The World Economy: A Millennial Perspective (París: Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos).

Se pusieron en práctica varias reformas institucionales y operativas para fortalecer la autonomía de los bancos centrales, fijar metas inflacionarias y permitir una flexibilidad del tipo de cambio mucho mayor que la prevista en los planes de estabilización cambiaria de los años noventa. También se introdujeron mejoras para robustecer la capacidad de reacción de los sistemas financieros, reduciendo el número de sus préstamos improductivos y fortaleciendo su capitalización.

Si se tiene en cuenta que gran parte de la pasada volatilidad de la región puede atribuirse a la debilidad fiscal, las mejoras introducidas en los presupuestos públicos resultan especialmente alentadoras (véase el gráfico en esta página). Varios países de la región emprendieron importantes reformas institucionales que contribuyen a la disciplina de la política fiscal. Un síntoma de avance es la significativa reducción de la relación entre la deuda y el PIB a partir de 2002. Se estima que en nueve países de la región (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, que representan el 90% del PIB regional al tipo de cambio del mercado) la razón promedio ponderada entre la deuda y el PIB bajó 26 puntos porcentuales entre fines de 2002 y fines de 2005.

En el período 2003–05 estos nueve países mantuvieron en promedio un superávit fiscal primario del 3⅓% del PIB, más del doble que en la década anterior y muy superior a los de otros mercados emergentes donde el déficit primario ha sido la norma en los últimos años. Si bien esta mejora se debe en parte al auge de las exportaciones de petróleo y otros productos básicos, los saldos primarios también registraron mejoras en otros países que aún mantienen elevados niveles de endeudamiento. Este superávit primario, combinado con un sólido crecimiento económico, fue el principal factor de la reducción de la relación entre deuda y PIB.

La reciente disminución de la deuda estuvo asociada a una mejora en su gestión. Al aumentar algunos países (Brasil, Chile, Colombia, México y Perú) su emisión de instrumentos de deuda en moneda nacional, incluso en los mercados internacionales (Brasil, Colombia y Uruguay), se redujo la deuda denominada en moneda extranjera, a lo que también contribuyó la apreciación del tipo de cambio real y el canje de deuda en Argentina, incrementando así la proporción de deuda en moneda nacional.

Los frutos de la disciplina fiscal

Los saldos primarios han mejorado durante la expansión actual.

(Variación porcentual del PIB entre los años indicados)1

1 Promedios no ponderados correspondientes a 17 países. En 1990–92 se usaron muestras más pequeñas.

Datos: Estimaciones del personal técnico del FMI.

Prioridades futuras

La región logró importantes avances en su gestión de las causas de la estabilidad macroeconómica y tiene posibilidades de continuar haciéndolo pues aún se mantienen condiciones relativamente propicias para ello. Las principales prioridades futuras consisten en continuar las reformas institucionales y en términos de políticas para reducir la deuda pública y fortalecer el marco fiscal. Otras prioridades son consolidar el compromiso con una baja inflación, mejorar el clima de negocios, incluida la reducción de los costos de la intermediación financiera, y poner en práctica la reforma del mercado laboral y otras de tipo estructural que acentúen la flexibilidad.

Este programa exige un sólido consenso social y politico y en este sentido el afianzamiento de la democracia en la región, demostrado por la celebración exitosa y pacífica de elecciones democráticas, es un buen augurio del apoyo popular a las reformas e instituciones basadas en el mercado, necesarias para respaldar la estabilidad macroeconómica y alcanzar un mayor crecimiento.

Anoop Singh

Director

FMI, Departamento del Hemisferio Occidental

Este artículo se basa en el documento “Macroeconomic Volatility: The Policy Lessons from Latin America” (IMF Working Paper No. 06/166), de Anoop Singh. Pueden adquirirse ejemplares al precio de US$15. Véanse las instrucciones de pedido en la página 240. El texto completo, en inglés, puede consultarse en www.imf.org.

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