Article

Revitalizado, Japón debe afianzarse a largo plazo

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
August 2006
Share
  • ShareShare
Show Summary Details

Rodrigo de Rato, Director Gerente del FMI, anunció en Tokio el 3 de agosto su gran optimismo ante las perspectivas económicas de Japón a corto plazo, pero precisó que a largo plazo habrá que estimular el potencial económico a medida que la población envejezca. Ese optimismo está justificado por la mayoría de los indicadores, que anuncian la desaparición de la deflación.

Según los alentadores pronósticos del FMI, este año el producto aumentará alrededor del 3%, gracias a que el empleo va en aumento y que los sectores financiero y empresarial gozan de una salud desconocida en la última década. De Rato viajó a Japón para reunirse con el Primer Ministro Junichiro Koizumi, el Ministro de Hacienda Sadakazu Tanigaki, el Gobernador del Banco de Japón Toshihiko Fukui y otras altas autoridades.

Los retos del futuro

De cara al futuro, De Rato señaló que Japón deberá estar atento a varios retos importantes:

Restablecer la sostenibilidad de las finanzas públicas. Tras 13 años de déficit, la deuda pública es excesivamente pesada y escasean los recursos necesarios para una población que está envejeciendo. En su última evaluación, el FMI aplaudió a las autoridades por comprometerse a corregir los desequilibrios fiscales, pero las instó a tomar medidas más ambiciosas en esta etapa de aceleración.

Estimular el crecimiento potencial. Para mantener el nivel de vida, Japón deberá contrarrestar la contracción demográfica con una mayor productividad. Pese al gran avance logrado —sobre todo en los planes para reducir la presencia de instituciones financieras públicas en la economía— son necesarias reformas adicionales. Entre otras cosas habrá que atraer mujeres, jóvenes marginados y trabajadores de más edad a la fuerza laboral, y potenciar esta reforma con la intensificación de la competencia en los mercados de productos.

Ejecutar una estrategia monetaria para el período posterior a la inflación. En vista del escaso riesgo de que la inflación se dispare y del costo que acarrearía la reaparición de la deflación, De Rato mencionó la importancia de reinstaurar poco a poco tasas de interés a niveles más normales. Felicitó al Banco de Japón por el nuevo marco que ayudará a anclar las expectativas inflacionarias e incorporar el control del riesgo a la aplicación de la política monetaria. La atención cuidadosa a los riesgos a largo plazo del desequilibrio financiero o macroeconómico, también impedirá la formación de burbujas de precios de los activos.

De Rato citó el importante papel que ha desempeñado Japón en las operaciones de préstamo y asistencia técnica del FMI, y en sus iniciativas en materia de política económica, y declaró confiar en que ese apoyo continuará a medida que el FMI adapte su labor —a través de la Estrategia a Mediano Plazo— para afrontar las necesidades de los países miembros y las exigencias del siglo XXI.

La corrección de los desequilibrios

Al pasar revista a las iniciativas del FMI, De Rato habló del nuevo proceso de consulta multilateral, ideado para abordar dificultades financieras de alcance mundial, y de los esfuerzos por que todos los países miembros estén debidamente representados. Japón —junto con Arabia Saudita, China, Estados Unidos y la zona del euro— está participando en la primera consulta multilateral, dedicada a la posibilidad de solucionar los desequilibrios mundiales en cuenta corriente a través de una acción mancomunada. De Rato señaló que Japón podría beneficiarse mucho de una corrección ordenada de los desequilibrios, a la cual podría contribuir decisivamente con otros países.

Una representación justa

En cuanto a las cuotas y la representación dentro del FMI, De Rato esbozó un programa de acción de dos años y declaró que ya es hora de reconocer el creciente peso económico de ciertas grandes economías de mercados emergentes —algunas de ellas asiáticas— ampliando sus cuotas relativas y sus derechos de voto. El proceso comenzaría con un aumento ad hoc de las cuotas de los países más subrepresentados que se decidiría en las Reuniones Anuales de septiembre en Singapur.

Asimismo, se intentaría forjar un acuerdo sobre cambios más fundamentales, como otra ronda de aumentos ad hoc de las cuotas de los países miembros subrepresentados (tras una evaluación de la fórmula utilizada para calcularlas) y medidas encaminadas a salvaguardar la voz y la representación de los países de bajo ingreso que reciben créditos del FMI pero tienen un poder de voto limitado. De Rato se inclina por incrementar los “votos básicos” —el número mínimo e idéntico de votos asignados a todos los países—, que han perdido peso relativo con el correr del tiempo.

Other Resources Citing This Publication