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¿El fin del boom de los productos básicos no combustibles?

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
September 2006
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El estallido de los precios de muchos productos básicos ha avivado el debate sobre sus causas y su sostenibilidad. La última edición de Perspectivas de la economía mundial examina la situación y concluye que los precios medios retrocederán.

Entre los productos básicos no combustibles, el alza más grande es la de los precios de los metales: en julio de este año, superaban en un 180% en términos reales su valor medio de 2002; el precio real del petróleo, en comparación, subió un 157% (véase el gráfico). Del boom, nadie duda, pero de las causas, sí.

El precio de la creciente demanda

El análisis de Perspectivas de la economía mundial coincide con la opinión de que el factor que impulsa los precios de los metales es la rápida expansión de la demanda, sobre todo de China. Sencillamente, la demanda supera el ritmo de crecimiento que podría alcanzar la oferta. Por ejemplo, el consumo de aluminio subió un 7,6% por año en 2002–05, frente al 3,8% de la década anterior. Como la gestación de la inversión toma tiempo, un aumento inesperado de la demanda puede hacer saltar los precios.

Según el estudio, China originó alrededor de la mitad del incremento del consumo mundial neto de los principales metales (aluminio, cobre y acero) en los últimos cuatro años. Pero la demanda china encaja bien con las variables económicas fundamentales: el actual consumo per cápita de metales es parecido al de Corea y Japón al inicio de su desarrollo. Se prevé que China conservará un papel protagónico en los mercados de productos básicos gracias a su rápido crecimiento y su creciente importancia en la economía mundial.

Los precios de los alimentos y otros productos básicos no combustibles han sido mucho menos sensibles al vigoroso crecimiento mundial. El consumo de productos básicos agrícolas ha aumentado menos que el de los metales y la oferta agrícola ha respondido mucho más rápido a los vaivenes de los precios.

Por otro lado, el estudio indica que si bien es cierto que la inversión especulativa en los mercados de futuros sobre productos básicos subió mucho en estos últimos años, los inversionistas financieros han tomado posiciones cortas y largas que en la práctica neutralizan la fluctuación de precios.

Las estadísticas tampoco hacen pensar que las posiciones especulativas netas hagan variar los precios al contado; de hecho, los inversionistas aparentemente siguen las tendencias de los precios, no las crean. Por ejemplo, en el mercado del cobre las posiciones especulativas netas disminuyeron cuando los precios se dispararon este año.

Altibajos de los precios

Los precios de los metales se han disparado últimamente, pero es probable que retrocedan mucho en los próximos años.

Citation: 35, 22; 10.5089/9781451944297.023.A008

Nota: Datos mensuales en términos nominales.

Promedio ponderado de los precios del aluminio, cobre, estaño, níquel, plomo y zinc.

Datos: Barclays Capital; Bloomberg Financial Markets, LP; FMI, base de datos de los precios de los productos básicos y cálculos del personal técnico del FMI.

¿Qué depara el futuro?

Según el modelo del estudio, los precios de los metales están por encima de un nivel sustentable, aun si cambian las condiciones de crecimiento mundial, ampliación de la capacidad productiva y sensibilidad de los precios a la oferta y la demanda. De hecho, en la hipótesis básica, los precios reales del aluminio y del cobre bajarán 33% y 57%, respectivamente, para 2010.

Los precios de los metales suelen converger con los costos de producción a mediano plazo, y hoy los superan: la relación precio de mercado/costo de producción de los principales metales es de 1½–2¾. Los mercados de futuros también apuntan a un abaratamiento paulatino de la mayoría de los metales durante el próximo quinquenio.

En cuanto a los alimentos y otros productos básicos agrícolas, los precios reales probablemente seguirán bajando a largo plazo, conforme los avances tecnológicos compensen el costo creciente de los insumos. Quizá permanezcan ajenos a esta tendencia los productos con precios estrechamente vinculados a la energía, como el azúcar y el maíz (utilizados en la producción de etanol para vehículos con motor bicombustible) y el caucho natural.

Por último, los países exportadores deben recordar que este boom es pasajero: por el bienestar a largo plazo de sus economías, deben ahorrar gran parte de este volumen excepcional de ingresos o destinarlo a estimular el crecimiento futuro de sectores ajenos al ámbito de los productos básicos.

Martin Sommer

FMI, Departamento de Estudios

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