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Apéndice IV: Relaciones con otros organismos internacionales

Author(s):
International Monetary Fund
Published Date:
September 2004
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En medio de señales de un fortalecimiento de la recuperación económica mundial, en el ejercicio 2004 continuó revistiendo importancia crucial la estrecha cooperación entre el FMI y otros organismos internacionales. En un sistema financiero cada vez más integrado, la identificación de riesgos y la generación de un sostenido y difundido impulso del crecimiento económico requieren un alto nivel de colaboración entre el FMI, el Banco Mundial, las Naciones Unidas (ONU) y sus organismos especializados, la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco de Pagos Internacionales (BPI), los bancos regionales de desarrollo y los grupos intergubernamentales.

Representación regional y asistencia técnica

Las Oficinas del FMI en Europa y la Oficina Regional para Asia y el Pacífico mantienen estrechos vínculos con otros organismos internacionales, a la vez que el FMI mantiene centros de asistencia técnica en África, Asia y el Caribe, y dirige varios institutos de capacitación regional en Europa, África y Asia, o bien colabora con ellos.

Tras la reorganización de la presencia permanente del FMI en Europa en el ejercicio 2003, en la cual se sumó la Oficina de Bruselas a las de Paris y de Ginebra, la Oficina de París sigue siendo el centro de las actividades europeas de la institución y su director dirige también las demás Oficinas en Europa. La Oficina de París actúa como enlace con las instituciones regionales e internacionales de Europa y respalda las operaciones europeas del FMI, que se centran en la supervisión multilateral y regional. Los funcionarios de esta oficina representan al FMI en comités de donantes y de supervisión de la OCDE, prestan servicios de secretaría al Grupo de los Diez (G-10), y se mantienen en estrecho contacto con el BPI en Basilea. También asisten a reuniones específicas de organizaciones como el Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI), el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa.

El objetivo principal de la Oficina de Bruselas es contribuir a la supervisión de la Unión Europea y la zona del euro y a mejorar la cooperación con las instituciones de la UE, para lo cual participa en consultas del FMI con instituciones de Bruselas y Francfort, recoge información permanentemente y mantiene contactos periódicos con funcionarios de la UE.

La Oficina de Ginebra sigue de cerca, analiza e informa sobre las actividades de los organismos socioeconómicos con sede en Ginebra, en particular en lo que se refiere al sistema de comercio multilateral y lo que ocurra en la Unión Europea en materia de comercio. Esas instituciones comprenden a la OMC, la Organización Internacional del Trabajo (OIT). la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Comisión Económica para Europa (CEPE) y la Unión Interparlamentaria.

La Oficina Regional para Asia y el Pacífico, situada en Tokio, se encarga de facilitar la supervisión y de promover las iniciativas del FMI en Asia. La oficina trabaja en estrecha colaboración con grupos regionales como el Consejo de la Cooperación Económica en Asia y el Pacífico (APEC), la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN), el Foro del Pacífico Sur (FORUM), la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC), los Bancos Centrales de Asia Sudoriental (SEACEN) y la Reunión de Ejecutivos de Bancos Centrales y Autoridades Monetarias de Asia Oriental y el Pacífico (EMEAP). Además de servir de secretaría para el Grupo Marco de Manila, la oficina mantiene estrechos contactos con dos organismos regionales; el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) y la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (CESPAP), y con la oficina del Banco Mundial en Japón. También facilita la participación del FMI en las reuniones del Grupo Consultivo de países donantes que se celebran en Asia y la región del Pacífico.

El 29 de mayo de 2003 se inauguró en Bamako, Malí, el Centro de Asistencia Técnica Regional (AFRITAC) en África occidental, para fortalecer las actividades locales de asistencia técnica y capacitación en diez países participantes1, y de ese modo contribuir a los esfuerzos del FMI y del Banco Mundial, en colaboración con los donantes, para que los países hagan suyos los objetivos de reducción de la pobreza. El AFRITAC en África oriental fue creado en Tanzania en octubre de 2002, y se proyecta establecer otros tres AFRITAC en África subsahariana. El FMI brinda una asistencia técnica similar a los países miembros que procuran mejorar sus prácticas de gestión económica y fiscal de las regiones de Asia y el Pacífico y el Caribe a través del Centro de Asistencia Técnica y Financiera del Pacífico y del Centro de Asistencia Técnica Regional del Caribe (CARTAC), respectivamente. Provee asimismo capacitación en materia de políticas a funcionarios del sector público y gerentes del sector privado mediante el respaldo que ofrece al Instituto Multilateral Africano, el Instituto Multilateral de Viena y el Instituto Multilateral de Singapur. Estos centros ofrecen cursos y seminarios sobre temas relacionados con el fortalecimiento de la capacidad institucional en sus respectivas regiones.

Colaboración con el Banco Mundial

Las fraternas relaciones entre el FMI y el Banco Mundial se remontan a la creación de ambas instituciones en la Conferencia de Bretton Woods en 1944. En cumplimiento de lo que establecen sus respectivos Convenios Constitutivos y el Concordato de 1989 entre ambas instituciones, cada una de ellas desempeña un importante papel complementario en los esfuerzos por garantizar la estabilidad y el crecimiento de la economía mundial. Ambas instituciones realizan consultas periódicas entre altos funcionarios, participan en las misiones de las dos instituciones, asisten a reuniones conjuntas e intercambian documentos. La colaboración del personal, en materia de asesoramiento sobre políticas y aspectos operativos, se enriquece con el diálogo continuo que mantienen la gerencia del FMI y la administración del Banco Mundial.

A medida que fueron evolucionando los mandatos del FMI y el Banco Mundial, ha sido necesario redefinir periódicamente las pautas de participación y la repartición de funciones de ambos organismos a fin de incrementar la eficacia global de sus esfuerzos. En base al sostenido impulso observado desde 2001 en el fortalecimiento del marco de colaboración entre el FMI y el Banco Mundial, en el ejercicio 2004 ambas instituciones continuaron examinando la experiencia recogida hasta la fecha en la puesta en práctica de las directrices de 2002 sobre la implementación del marco de colaboración entre los departamentos regionales de ambas instituciones en la labor relacionada con los programas que adoptan los países y la condicionalidad. Una posterior r evisión, realizada en septiembre de 2003, puso de relieve la amplia satisfacción por el marco de colaboración entre los dos organismos, pero también destacó varios aspectos que requieren mejoras, entre ellos la aplicación coherente de la repartición de funciones entre ambas instituciones en materia de condicionalidad. coordinación en la interacción con las autoridades y la labor al nivel de países, por ejemplo durante misiones conjuntas.

El FMI y el Banco Mundial colaboran asimismo en el seguimiento de la estabilidad del sistema financiero, especialmente en el marco del programa de evaluación del sector financiero (PESP) que tiene por objeto incrementar la eficacia de las iniciativas destinadas a promover la solidez de los sistemas financieros en los países miembros. Las minuciosas evaluaciones de la estabilidad del sistema financiero basadas en el cumplimiento de las normas y códigos constituyen un componente clave de esa evaluación y dan lugar a la preparación de los informes sobre la observancia de los códigos y normas (IOCN). Gran parte del valor agregado del programa se deriva principalmente de la colaboración lograda.

Al fin de febrero de 2004 habían participado o estaban participando en el PESF 106 países, entre ellos un número significativo de países de importancia sistémica o regional. Una revisión del PESF realizada conjuntamente por ambas instituciones en marzo de 2003 identificó varios problemas comunes: racionalizar las evaluaciones para mantener un ritmo realista; mejorar la selectividad y la asignación de prioridades, y mantener un seguimiento sistemático. Para 2005 se ha previsto otra evaluación conjunta, y actualmente está llevándose a cabo un programa conjunto de estudio sobre la medición del desarrollo y la profundización del sector financiero.

El FMI y el Banco Mundial también están colaborando en un programa destinado a evaluar el progreso experimentado en la implementación y la observancia de códigos y normas por parte de los países miembros. El FMI lleva la delantera en materia de datos y transparencia fiscal; ambas instituciones han evaluado conjuntamente las normas del sector financiero en el marco del PESF, y el Banco se ha centrado en el gobierno societario, contabilidad y auditoria, insolvencia y derechos de los acreedores. Se ha previsto una evaluación conjunta para 2005.

En vista de las sinergias que se observan en la evaluación de las normas de supervisión prudencial, el PESF proporciona un contexto adecuado para realizar evaluaciones de los sistemas de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. En 2002 se agregaron a la lista de normas para las que se preparan los IOCN las 40 + 8 recomendaciones del Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI), y se aprobó un documento de metodología común de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo formulado por el FMI y el Banco Mundial, para ser utilizada en los IOCN que preparan ambas instituciones y los que coordinan el GAFI y organismos regionales con fines similares (véase la sección 2). Desde que, en octubre de 2002, el FMI y el Banco Mundial iniciaron un programa piloto de 12 meses para evaluar los esfuerzos de los países en esa lucha, se han evaluado 41 países, 33 de ellos por expertos del FMI y el Banco Mundial. Las evaluaciones se realizaron en todas las regiones del mundo, y en los países industriales y en desarrollo. En marzo de 2004 los directorios ejecutivos de ambas instituciones examinaron el programa piloto y acordaron poner en práctica un enfoque más amplio e integrado para realizar evaluaciones del cumplimiento de las normas internacionales de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, con base en el programa piloto. En el futuro, el FMI y el Banco Mundial se proponen llevar a cabo 10 evaluaciones al año como parte del PESF (y en el caso del FMI, también como parte de las evaluaciones de los centros financieros extraterritoriales).

Las dos instituciones también trabajan conjuntamente en aspectos de desarrollo mundial. Ambas han procurado revitalizar la Ronda de Doha de negociaciones comerciales multilaterales después del fracaso de las conversaciones en la última reunión ministerial de la OMC que tuvo lugar en septiembre de 2003 en Cancún. México. Después de las Reuniones Anuales del Banco Mundial y del FMI que se realizaron en Dubai en ese mismo mes, el Director Gerente del FMI, Horst Köhler, y el Presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, escribieron a los jefes de gobierno instándoles a que no permitieran que la interrupción de las negociaciones en Cancún menoscabase el compromiso asumido en el Programa de Desarrollo de Doha. Como parte de los esfuerzos que se llevan a cabo dentro de ambas instituciones para ayudar a los países miembros a ajustarse a los efectos de la liberalización del comercio, el FMI está preparando una iniciativa destinada a respaldar a los países que experimentan desequilibrios temporales de su balanza de pagos como consecuencia de la liberalización multilateral del comercio, mientras que el Banco Mundial financiará programas encaminados a mejorar la logística y la competitividad en el comercio exterior.

En abril de 2004, el personal técnico del FMI y del Banco Mundial preparó el primer informe anual Global Monitoring Report, en el que se evalúa el progreso alcanzado en las políticas y medidas necesarias para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), y se considera la contribución de los países en desarrollo, los países desarrollados y las instituciones financieras internacionales a la alianza para el desarrollo acordada en 2002 en Monterrey. Con el objeto de fortalecer la vigilancia del progreso registrado en el logro de los ODM, el personal técnico de ambas instituciones está colaborando en el mejoramiento del Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD) con el fin de facilitar la compilación de los indicadores de los ODM.

Por último, uno de los ámbitos más importantes de cooperación entre el FMI y el Banco Mundial es la labor que realizan ambas instituciones para alcanzar el objetivo común de reducir la pobreza estimulando el crecimiento económico y aliviando la carga de la deuda. La Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados (PPME). creada por las dos instituciones en 1996 y reforzada en 1999, representa una estrategia global encaminada a reducir la deuda de los países pobres por medio de la acción coordinada de la comunidad financiera internacional, incluidas las instituciones multilaterales. El alivio provisto en el marco de la Iniciativa para los PPME se aprueba y desembolsa en base a los esfuerzos de ajuste macroeconómico y reforma estructural y social realizados continuamente por los países receptores. Se espera que algunos de los recursos liberados por el alivio de la deuda se destinen al financiamiento de programas sociales, principalmente servicios básicos de atención de salud y educación. Todos los países que solicitan ayuda en el marco de la Iniciativa para los PPME deben haber preparado documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) a través de un proceso participativo de amplia base. El personal técnico del FMI y del Banco Mundial prepara una evaluación conjunta de las versiones preliminares y finales de esas estrategias, que se somete a la consideración de los directorios ejecutivos de los dos organismos. Durante el ejercicio 2004 el personal técnico del FMI y del Banco Mundial concluyó 28 evaluaciones conjuntas.

Relaciones con las Naciones Unidas

El FMI mantiene estrechos vínculos con las Naciones Unidas, a través del representante especial del FMI ante la ONU y de otros múltiples contactos institucionales. El mandato del representante especial, que desempeña sus actividades desde la Oficina del FMI en las Naciones Unidas, en Nueva York, es fomentar la comunicación y cooperación entre ambas instituciones. Esta Oficina se encarga principalmente de dar a conocer las opiniones del FMI, proporcionar información para las deliberaciones que se realizan en las Naciones Unidas sobre cuestiones relacionadas con el FMI, informar al FMI sobre la evolución de las actividades principales que se llevan a cabo dentro del sistema de las Naciones Unidas y facilitar la colaboración entre ambas instituciones.

En el ejercicio 2004, la colaboración entre el FMI y las Naciones Unidas siguió centrándose en los problemas que plantea la financiación del desarrollo en el mundo y en el cumplimiento de los compromisos del Consenso de Monterrey. Como continuación de la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas celebrada en Monterrey, México, en marzo de 2002 el FMI participó en el primer Diálogo de alto nivel sobre la financiación para el desarrollo que tuvo lugar en Nueva York los días 29 y 30 de octubre de 2003. En su intervención, Horst Kóhler, Director Gerente del FMI, reiteró que el FMI seguiría haciendo lo que le competía para llevar a cabo los compromisos del Consenso de Monterrey -ayudar a los países de bajo ingreso a establecer un marco de políticas e instituciones macroeconómicas sólidas- sobre todo racionalizando la condicionalidad; fortaleciendo la relación entre el proceso de los DELp, los marcos presupuestarios nacionales y el SCLP y reforzando la asistencia técnica. El Director Gerente también señaló que el Consenso de Monterrey iba más allá del alivio de la pobreza y que contemplaba la construcción de un sistema financiero internacional más firme que ayude a todos los países a sacar provecho de la globalización.

El 23 de marzo de 2004, una delegación de embajadores ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) se reunió en una sesión preparatoria con miembros del Directorio Ejecutivo, de la gerencia y altos funcionarios del FMI para definir los temas a tratar en la séptima reunión de alto nivel del ECOSOC con las instituciones de Bretton Woods. Los participantes de la sesión preparatoria subrayaron que la cooperación entre el FMI y el ECOSOC-y en general las Naciones Unidasdeberia seguir manteniendo su carácter pragmático y de mutuo apoyo, y que cada institución debería centrar sus energías en su propio mandato y esferas de competencia. El Subdirector Gerente. Agustín Carstens asistió a esa reunión, que se celebró en Nueva York el 26 de abril de 2004, y en la que también participaron representantes del Banco Mundial, la OMC, otras instituciones y la sociedad civil.

Relaciones con otros grupos intergubernamentales

Los días 27 y 28 de octubre de 2003, el Departamento de Estadística del FMI y el Banco de Pagos Internacionales (BPI) auspiciaron una conferencia la primera en su tipo a nivel internacional-para funcionarios y analistas de bancos centrales, institutos de estadística, instituciones internacionales, el ámbito académico y el sector privado. La conferencia constituyó un foro para intercambiar ideas y crear consenso en torno al desarrollo de indicadores inmobiliarios fiables. La propia labor del FMI sobre los indicadores de solidez financiera señaló la necesidad de mejorar las estadísticas inmobiliarias, y la conferencia fue el ámbito idóneo para establecer contactos y colaboración entre instituciones internacionales y nacionales para avanzar en esta tarea.

En su calidad de integrante del Foro sobre Estabilidad Financiera (FEF), el FMI desempeña una función central en el establecimiento, la organización y la ejecución del proceso para evaluar el cumplimiento de los centros financieros extraterritoriales con las normas Internacionales. Un grupo de funcionarios del FMI asistió a la décima y décima primera reunión del FEF celebradas, respectivamente, el 10 de septiembre de 2003 en París y los días 29 y 30 de marzo de 2004 en Roma. Asimismo, el FMI envió representantes a la tercera reunión del FEF para la región de América Latina que tuvo lugar los días 17 y 18 de noviembre de 2003 en Santiago de Chile. El Presidente del FEF asistió en calidad de observador a las reuniones del FMI y del Comité Monetario y Financiero Internacional celebradas en octubre de 2003 y abril de 2004.

La colaboración entre el FMI y la OMC se lleva a cabo de manera oficial y también informalmente, tal como se establece en el Acuerdo de Cooperación firmado en diciembre de 1996. De conformidad con dicho Acuerdo, el FMI participa en calidad de observador en las reuniones de la OMC y asiste regularmente a las reuniones oficiales de la mayoría de los órganos de la OMC. Concretamente, representantes del FMI forman parte del marco integrado de asistencia técnica con fines de comercio que encabeza la OMC (un esfuerzo mancomunado de seis entidades incluido el Banco Mundial), colaboran en las labores del Grupo de Trabajo de la OMC sobre Comercio, Deuda y Finanzas, y asisten regularmente a las reuniones del Comité de Restricciones por Balanza de Pagos. En la reunión de mayo de 2003 del Consejo General de la OMC, el Director Gerente del FMI y el Presidente del Banco Mundial intercambiaron puntos de vista con delegaciones nacionales de la OMC sobre comercio exterior y coherencia en la labor de los tres organismos.

Dentro de las actividades que está desarrollando el FMI para fortalecer el diálogo con los legisladores nacionales, envió representantes a una mesa redonda sobre las instituciones de Bretton Woods que tuvo lugar en la reunión anual de la Unión Interparlamentaria de octubre de 2003. En el ejercicio 2004, el FMI participó nuevamente en reuniones y actividades de varios grupos intergubernamentales, como el Grupo de los Siete (G-7), el Grupo de los Diez (G-10). el Grupo de los Veinte (G-20) y el Grupo de los Veinticuatro (G-24). El Director Gerente asistió a la reunión cumbre del G-8 en Evlan, Francia, los días 2 y 3 de junio de 2003 y a las reuniones de ministros y gobernadores de bancos centrales del G-7 en Deauville. Francia, los días 16 y 17 de mayo de 2003, y en Boca Ratón, Florida, el 7 de febrero de 2004. Anne 0. Krueger, Primera Subdirectora Gerente, asistió a la reunión anual de ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales del G-20 celebrada en Morelia, México, los días 25 y 26 de octubre de 2003.

Cooperación con los bancos regionales de desarrollo

Ya sea en la prevención de las crisis, el alivio de la pobreza, la lucha contra el abuso financiero o el fortalecimiento del sistema financiero mundial, el FMI colabora estrechamente con todos los bancos multilaterales y regionales de desarrollo. Esta colaboración comprende la formulación y aplicación de medidas de política en el terreno económico y financiero, la divulgación de información y el intercambio de visitas de funcionarios. En colaboración con el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), el Banco Central Europeo (BCE). el Banco Mundial y otras organizaciones donantes, el FMI patrocinó la conferencia para los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI-7) celebrada en Bishkek. República Kirguisa, del 10 al 13 de mayo de 2003, para conmemorar el décimo aniversario de la moneda nacional kirguisa y destacar el progreso económico de los países de la CEI.

Asimismo, el FMI colaboró con el BAsD para analizar y proponer el intercambio de experiencias sobre estrategias de reducción de la pobreza en países de Asia oriental auspiciando, conjuntamente con el Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el foro de la Segunda Conferencia Regional de Asia Oriental y el Pacífico sobre Estrategias de Reducción de la Pobreza, en Phnom Penh, Camboya, del 16 al 18 de octubre de 2003 (Véase el recuadro 4.2 de la sección 4.)

Función de la gerencia del FMI

En un mundo globalizado es esencial mantener una estrecha cooperación entre los organismos financieros, comerciales y de desarrollo. El éxito de las medidas que se adopten para evitar las crisis y fomentar el crecimiento depende de las acciones coordinadas de muchos organismos internacionales, especialmente en periodos de incertidumbre económica. La gerencia del FMI desempeña un papel importante en la tarea de fomentar esta colaboración multilateral en numerosos foros internacionales (véase en la sección 8 una descripción de los cambios que tuvieron lugar en la composición de la gerencia en el ejercicio 2004).

A principios de julio de 2003, el Director Gerente. Horst Kóhler, realizó su sexta visita a África desde que asumió su puesto en mayo de 2000. Se reunió con altos funcionarios de gobierno en Etiopía, Kenya, Madagascar y Mozambique. En el discurso que pronunció ante la reunión de jefes de Estado africanos el 10 de julio de 2003 en Maputo. Mozambique, Kóhler afirmó que para cumplir el ambicioso Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la pobreza para 2015 era menester redoblar esfuerzos en todos los frentes, a fin de crear condiciones internas para el crecimiento por medio de políticas nacionales bien concebidas y asegurar que la comunidad internacional apoye la integración de África en la economía mundial. En el largo plazo, el FMI brindará la asistencia más acorde a los retos que enfrenta África, ayudando a los países de la región a establecer sectores financieros más fuertes y más diversificados que les permitan movilizar la inversión nacional, atraer inversión extranjera directa y ampliar el acceso a los mercados internacionales de capital. También en julio de 2003. Kóhler asistió a la Segunda Conferencia Regional Centroamericana organizada en San Salvador. En Phuket. Tailandia, en su intervención durante un almuerzo de trabajo de la reunión de la APEC que tuvo lugar el 4 de septiembre de 2003, subrayó la importancia que reviste fortalecer el crecimiento mediante la cooperación económica regional y mundial.

El 24 de octubre de 2003, el Director Gerente participó en la Conferencia Internacional de Donantes para la Reconstrucción de Iraq celebrada en Madrid, donde reafirmó que el FMI está dispuesto a hacer lo que le compete en los esfuerzos internacionales para reconstruir ese país, señalando que estaba trabajando en esa tarea desde el principio, así como en las actividades encaminadas a fortalecer la estabilidad y la prosperidad de todo el Oriente Medio. Ese mismo mes asistió a la conferencia Este-Oeste sobre el potencial económico de una Europa de mayores dimensiones en Viena. Austria, donde manifestó que confiaba en que la ampliación de Europa abrigaba una enorme promesa para los miembros establecidos y los nuevos miembros de la Unión Europea, y señaló que la función del FMI. sobre todo en lo que se refiere a la supervisión constante que ejerce y a su labor en torno a la transparencia y a los códigos internacionales, evolucionaba a la par de una mayor integración económica en Europa. El 12 de enero de 2004, Kóhler asistió a la Cumbre Extraordinaria de las Américas en Monterrey. México, donde reafirmó el compromiso del FMI para ayudar a los países de América Latina a construir un mejor futuro para sus pueblos, y explicó que el respaldo financiero del FMI a la región había alcanzado niveles sin precedentes y que la institución estaba brindando asistencia a muchos mercados emergentes sumidos en serias dificultades externas.

Los Subdirectores Gerentes del FMI también participaron en muchas conferencias, reuniones y seminarios durante el año. En mayo de 2003, la Primera Subdirectora Gerente, Anne 0. Krueger, asistió a una reunión organizada por la Dirección de Regulación y Supervisión Bancaria de Turquía y participó en un foro sobre el camino a recorrer hasta llegar al año 2023, en Estambul. En diciembre, pronunció un discurso ante el Consorcio Africano de Investigación Económica e intervino en varios talleres de debate. En el discurso pronunciado en la conferencia sobre las perspectivas económicas nacionales en 2004 del Instituto Malasio de Investigaciones Económicas, que se realizó en diciembre de 2003, Krueger destacó algunas de las enseñanzas recogidas de las crisis financieras de los noventa en el contexto de una conferencia cuyo tema era el desarrollo de un mercado dinámico de capitales. Del 21 al 25 de enero de 2004, la Primera Subdirectora Gerente asistió a la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

En noviembre de 2003, el Subdirector Gerente Shigemitsu Sugisaki participó en la Segunda Conferencia Ministerial sobre la Cooperación Económica en Asia Central del Banco Asiático de Desarrollo, celebrada en Tashkent, Uzbekistán. El Subdirector Gerente Eduardo Aninat pronunció el discurso inaugural de AFRITAC para África occidental el 29 de mayo de 2003. En marzo de 2004. el sucesor de Aninat, el Subdirector Gerente Agustín Carstens, pronunció unas palabras en la VI Reunión anual de Altos Ejecutivos de Bancos de Latinoamérica en Santiago de Chile. Asimismo, asistió a la Asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo en Lima, Perú, donde presentó un ponencia sobre las crisis bancarias en América Latina y la economía política del sector financiero. Carstens también participó en la Conferencia Internacional de Donantes sobre Afganistán celebrada en Berlín los días 30 y 31 de marzo de 2004.

1Benin. Burkina Faso. Côte d’Ivoire, Guinea. Guinea-Bissau, Malí, Mauntania, Niger, Senegal y Togo.

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