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Finanzas & Desarrollo, Junio de 2014
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De cara a Asia: Para mantener el rápido aumento de la prosperidad, Australia debe aprovechar las nuevas oportunidades de exportación hacia sus vecinos más cercanos

Author(s):
International Monetary Fund. External Relations Dept.
Published Date:
June 2014
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Alison Stuart

Turistas asiáticos de visita en Sídney, Australia.

En La década pasada, el fuerte aumento de los precios de las exportaciones y de la inversión en minería dio lugar a un auge del aumento del ingreso y elevó el nivel de vida de Australia. Pero con la incipiente desaceleración de la inversión en minería, Australia necesita incrementar su productividad y ampliar su base exportadora para mantener esa veloz mejora de su prosperidad.

Con el auge de inversión en minería de la década pasada, la economía de Australia pasó a requerir más recursos que antes e incrementó sus vínculos de exportación con Asia. Australia aprovechó la rápida industrialización y urbanización de Asia, especialmente de China, lo cual aumentó la demanda de insumos para la construcción y otras inversiones y dio lugar a un marcado encarecimiento mundial de las materias primas desde principios de la década de 2000 hasta 2011.

Con el aumento de la exportación de materias primas, cuyos precios pueden ser volátiles, la economía australiana se volvió más vulnerable a la variación de los términos de intercambio, es decir, el precio relativo de las exportaciones respecto al de las importaciones (gráfico 1). En 2011, los términos de intercambio de Australia llegaron a un máximo histórico debido a los altos precios de exportación del carbón y del mineral de hierro, que comenzaron a subir a principios de la década de 2000. Luego, al aumentar la oferta de materias primas, los precios se moderaron y los términos de intercambio de Australia se debilitaron, reduciéndose el ingreso y la recaudación fiscal.

Gráfico 1En descenso

Los términos de intercambio de Australia llegaron a un máximo histórico en 2011 y luego se han deteriorado con la caída de precios de las materias primas.

(términos de intercambio, índice, 2000 = 100)

Citation: 51, 2; 10.5089/9781484313381.022.A009

Fuentes: Oficina Australiana de Estadísticas y cálculos del personal técnico del FMI.

Nota: Los términos de intercambio representan los precios relativos de las exportaciones de bienes y servicios de un país en comparación con los precios de sus importaciones.

Satisfacer la demanda

Cuando los precios de las materias primas empezaron a aumentar hace una década, Australia, al igual que otros productores de recursos, reforzó la inversión en minería y aumentó la producción, que pasó de alrededor del 2% del PIB en 2002 a alrededor del 8% en 2013 (Arsov, Shanahan y Williams, 2013). Inicialmente, la inversión se destinó sobre todo a la extracción de carbón y mineral de hierro, pero más recientemente aumentaron los proyectos de producción de gas natural licuado (GNL) para satisfacer la creciente demanda mundial de energía.

En parte, la economía australiana creció 23 años consecutivos gracias al auge de la inversión en minería, aun durante la reciente crisis económica mundial. Entre 2000 y 2012, los ingresos reales (descontando la inflación) crecieron en promedio un 2,5% anual per cápita.

Y la minería seguirá siendo una parte importante de la economía de Australia, cuyos recursos son variados y abundantes, y su producción es de bajo costo y muy competitiva. En 2011, Australia tenía las mayores reservas mundiales de oro, mineral de hierro, níquel, rutilo y circonio. También tiene abundantes reservas de otros minerales, como carbón mineral (Gobierno australiano, 2013), y es el tercer exportador mundial de GNL (AIE, 2013).

Aun así, el futuro es incierto. En los próximos cinco años el volumen de exportaciones de mineral de hierro y carbón aumentará al concretarse proyectos de inversión (el volumen de exportaciones mineras podría aumentar en más del 30% en dicho período). Pero tal vez sus precios bajen a medida que aumente la oferta de materias primas a granel. Al mismo tiempo, decaerá el auge económico originado por la inversión en minería (gráfico 2). Se prevé que la inversión vinculada a la minería, que en estos últimos años representó casi la mitad del crecimiento del PIB, se desplomará en el corto plazo (gráfico 3).

Gráfico 2Disminuyen las excavaciones

La inversión en minería, que en los últimos años representó casi el 8% del PIB de Australia, disminuirá drásticamente en el futuro inmediato.

(inversión en minería, porcentaje del PIB)

Citation: 51, 2; 10.5089/9781484313381.022.A009

Fuentes: Oficina Australiana de Estadísticas, Grupo Bancario de Australia y Nueva Zelandia y cálculos del personal técnico del FMI.

Gráfico 3Menor contribución

En 2013 se desvaneció el impulso que la inversión—en su mayor parte relacionada con la minería—daba a la economía australiana.

(variación porcentual anual)

Citation: 51, 2; 10.5089/9781484313381.022.A009

Fuentes: Oficina Australiana de Estadísticas y cálculos del personal técnico del FMI.

Entonces, para mantener un crecimiento firme a largo plazo la economía australiana deberá aumentar la productividad, la inversión en sectores no mineros y las exportaciones de manufacturas y servicios. La cuestión es cómo evolucionar hacia un crecimiento de base más amplia. En parte, la solución podría radicar en sus vínculos de exportación con Asia y en que su sector de servicios orientado al mercado interno, que representa el 71% de su PIB y buena parte del empleo, pueda encontrar y ampliar mercados externos.

La mira en Asia

Se prevé que en la próxima década Asia será aún más importante que ahora como motor del crecimiento mundial. La estructura de su demanda está cambiando con la veloz expansión de la clase media en la región y un mayor consumo. Según el Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos (2012), hacia 2030 dos tercios de la clase media mundial vivirán en Asia. Se prevé que los mercados emergentes de Asia aumentarán su porcentaje del PIB mundial (medido en función de la paridad del poder adquisitivo) del actual 30% al 41% en 2023, y que a medida que sus mercados financieros crezcan y ofrezcan más servicios, la proporción de activos bancarios mundiales de sus bancos pasará del actual 18% al 31% en 2023.

El traslado de la actividad mundial a Asia mitigará la “tiranía de la distancia”: los altos costos que Australia afrontaba usualmente como exportador distante de las principales economías de Europa y América del Norte. En estos últimos 50 años, la proporción de la producción mundial en torno a unas 6.000 millas de Australia se ha duplicado con creces a más de un tercio de la misma y podría llegar a la mitad hacia 2025 (Gobierno australiano, 2012). Con mercados más cercanos, los costos de transporte y comunicación disminuyen, lo que favorecería la rentabilidad de las exportaciones australianas. Además, sus mercados potenciales también deberían crecer, porque comercia con mercados crecientes como China, Corea, Filipinas, India, Indonesia, Malasia, Singapur y Vietnam.

Con el crecimiento de Asia, la estructura de la industria y el comercio puede cambiar. Muchas de sus economías integran un proceso de producción internacional llamado cadena de valor, en la que los productos terminados se ensamblan con insumos de diversos países. Cuando los países ascienden en la cadena de valor, es decir, suministran insumos de tecnología más avanzada, necesitan una gama más amplia de los tipos de productos y servicios sofisticados y especializados que Australia puede suministrar.

Además, los gustos de esa clase media asiática que crece velozmente se diversificarán y la demanda evolucionará hacia una gama más amplia de productos y servicios. La demanda de productos lácteos, por ejemplo, ya está aumentando. La evolución demográfica de Asia probablemente será importante. Con el rápido envejecimiento de la población de algunos países como China, Corea y Japón, aumentará la demanda de bienes y servicios relacionados con la edad, como la atención de la salud. Otros países con veloz crecimiento de su población activa, como Malasia e Indonesia, tienen necesidades crecientes de infraestructura, que podrían incrementar la demanda de las materias primas tradicionales de Australia.

Australia ya es un exportador orientado a Asia. China, India, Japón y sus vecinos de la ASEAN representan más del 70% de las exportaciones de mercancías de Australia. Las perspectivas de crecimiento radican en la venta de servicios. En esta última década se quintuplicaron los mercados de China e India para la exportación de servicios australianos. La reciente implementación del comercio directo en dólares australianos y renminbi chinos debería facilitar el comercio entre ambos países.

Aprovechar las oportunidades

La economía australiana, con su creciente mano de obra sumamente cualificada y su importante sector de servicios, está bien posicionada para ofrecer el comercio de servicios a la clase media de Asia emergente. Varios sectores de servicios son posibles fuentes importantes de ingreso de divisas que contribuirían al crecimiento económico (Gobierno australiano, 2013), a saber:

Enseñanza superior: Australia tiene la mayor proporción de estudiantes extranjeros en sus universidades, es el tercer destino más popular de los estudiantes extranjeros después de Estados Unidos y el Reino Unido (OCDE, 2013) y ya es un destino importante y cada vez más popular para los estudiantes asiáticos. Con el aumento de la prosperidad de Asia, el número de estudiantes asiáticos también debería aumentar.

Turismo: En la actualidad, la mayor cantidad de turistas de Australia son asiáticos, lo que representa alrededor del 40% del total de visitantes extranjeros. Aun así, los turistas asiáticos constituyen un porcentaje mucho menor de los visitantes extranjeros de Australia que en la mayoría de los países asiáticos (BFA, 2012). Más del 70% de los turistas que llegan a China, Corea, Japón, Malasia, la RAE de Hong Kong y la provincia china de Taiwan provienen de Asia.

Servicios empresariales: Los proveedores de servicios profesionales, de ingeniería, diseño y especialmente de servicios relacionados con la minería están en buena posición para vender sus conocimientos especializados a los mercados asiáticos.

Atención de la salud: Australia está bien ubicado en cuanto a exportación de productos farmacéuticos y bien equipado para brindar capacitación profesional, incluso para el tratamiento del cáncer, cardiopatías y enfermedades hepáticas (KPGM, 2012). Se han formado asociaciones de investigación médica entre universidades australianas y diversas universidades asiáticas.

Servicios financieros: Los nexos de mercado financiero directo entre Australia y Asia se han desarrollado más lentamente que otros vínculos. Los bancos australianos hacen relativamente pocos negocios con los países de la ASEAN—alrededor del 20% del total de sus negocios con el exterior—aunque actualmente dichas economías son los mayores socios comerciales de Australia. Queda margen para profundizar la integración financiera en virtud de los vínculos comerciales.

La pericia de Australia en las áreas tradicionales de minería y de apoyo a la misma, de agricultura e industria agropecuaria seguirá siendo muy importante. El sector de apoyo a la minería a menudo estimula las exportaciones de otros sectores, como la construcción, la manufactura y los servicios de minería, y la tecnología, que se necesitan para forjar capacidad de producción. En agricultura, las exportaciones de productos especializados han estado creciendo; por ejemplo, las ventas de vinos a China se quintuplicaron en estos últimos cinco años. La innovación y tecnología en materia agrícola, así como la seguridad alimentaria, que ya revestían importancia en Australia, también están cobrando importancia para las economías asiáticas.

Como Australia está muy concentrado en la exportación de recursos, sus términos de intercambio se deteriorarán más con la baja de precios de las materias primas. Pero su tipo de cambio flotante puede ayudar a amortiguar el efecto de dicha baja de precios pues el dólar australiano debería depreciarse cuando los términos de intercambio se deterioren. Eso, de hecho, hará bajar los precios y aumentar la competitividad de otros bienes y servicios transables. Si el tipo de cambio varía acorde a los términos de intercambio, como hasta ahora, ayudaría a Australia a reequilibrar su economía.

Se han formado asociaciones de investigación médica entre universidades australianas y diversas universidades asiáticas.

Tal vez no baste con aumentar las exportaciones de productos que no son materias primas para mantener el crecimiento del nivel de vida al ritmo de la década pasada. Australia necesita mejorar su productividad global, una tarea difícil.

Dado que Australia emprendió una reforma a gran escala de los mercados laboral, de productos y de capitales durante las décadas de 1980 y 1990, poco puede hacer el gobierno que arroje ganancias inmediatas, pero está consolidando dichas reformas estimulando la inversión en sectores no mineros y elaborando proyectos ferroviarios y de carreteras en zonas urbanas y regionales para eliminar cuellos de botella de infraestructura. El gobierno está convocando al sector privado para buscar nuevas formas de financiar el desarrollo de la infraestructura con miras a reducir los costos comerciales mediante la desregulación y una minuciosa revisión de la legislación en materia de competencia para determinar las áreas a reformar. Ya se inició una revisión del sector de servicios financieros, y el gobierno también se comprometió a examinar el sistema tributario.

Alison Stuart es Subjefa de División en el Departamento de Asia y el Pacífico del FMI.

Referencias:

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